

Como es recomendable actuar cuando hay ideas de suicidio.
SOLO compartimos información visualmente suave en base a información de asociaciones de salud y profesionales.

1. Escucha de verdad, sin intentar arreglarlo todo.
A veces, lo más importante no es tener la respuesta correcta, sino estar presente. Escuchar sin juzgar, sin minimizar lo que siente y sin apresurarse a dar consejos puede aliviar mucho. Sentirse escuchado reduce la sensación de soledad y puede ser el primer paso para pedir ayuda.

2. Habla del tema con naturalidad y cuidado
Preguntar cómo está o si está pasando por un momento difícil no empeora la situación. Al contrario, abrir la conversación con respeto y calma puede ayudar a que la otra persona se sienta comprendida y menos sola. Hablar salva silencios que pesan demasiado.

3. Anima a buscar ayuda profesional (y acompaña si puedes)
Sugerir apoyo profesional no es abandonar, es cuidar. Psicólogos, médicos, servicios de salud mental y líneas de apoyo (024) tienen herramientas para ayudar. Si puedes, ofrécete a acompañar, a ayudar a pedir cita o a buscar recursos. A veces dar ese paso solo cuesta mucho.

4. Mantén el contacto y muestra interés sincero
Un mensaje, una llamada o un “¿cómo estás hoy?” puede marcar la diferencia. No hace falta hacerlo perfecto ni estar siempre disponible, solo demostrar que te importa y que sigues ahí. La continuidad del apoyo es un factor protector muy importante.

5. Ayuda a crear un entorno más seguro
En momentos difíciles, el entorno también importa. Si puedes, ayuda a reducir riesgos, prestando atención a lo que la persona tiene a su alrededor y evitando que tenga a mano cosas que puedan hacerle daño. No es controlar, es cuidar mientras pasa el momento difícil.

6. Cuídate tú también
Si notas que la persona está muy vulnerable, intenta reducir riesgos de forma calmada y respetuosa. Pedir ayuda a otros adultos o personas de confianza también es parte del cuidado. Proteger no es controlar, es acompañar mientras pasa el momento difícil.
